Ana Gómez (Saltillo, Coahuila, México 1973).

Maestra en artes visuales por la UNAM y licenciada en diseño gráfico por la UANE. Es miembro fundador de Central de Experimentación e Innovando la Tradición A.C. (2008-2013), parte del Colectivo 2.50 y colaboradora de 1050º y Arta Cerámica. Ha expuesto individualmente en México y Argentina; y colectivamente en México, Estados Unidos, Cuba, Paraguay, Argentina, Corea, Japón, China, Bélgica, Portugal y España. Becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Coahuila (2010 y 2006), del Centro Multimedia y CONACULTA (2010), del programa Jóvenes Creadores (2008) y de Residencias Artísticas del FONCA (2011). Obtuvo el 1er. lugar en la 4ª Bienal Nacional de Arte Visual Universitario (2009), el 2º lugar en la IV Bienal de Cerámica Utilitaria Museo Franz Mayer (2009), el 1er. lugar del Primer Concurso de Escultura Concretarte (2008) y Mención Honorífica en la 4th World Ceramic Biennale de Corea (2007). En 2012 participó en el programa de residencias para artistas docentes de Fundación/Colección Jumex. Ha impartido talleres y cátedra en Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”; Universidad Autónoma Metropolitana; Universidad del Valle de México en San Miguel de Allende; Universidad Hernán Cortés de Xalapa; Museo Leopoldo Flores de Toluca; Centro Cultural Border, Centro de las Artes de Pachuca y de San Luis Potosí; entre otros. Desde 2013 coordina y organiza talleres especializados en cerámica. Actualmente trabaja en su obra personal, en Cacharro marca de productos de diseño y en Arta estudio, espacio dedicado a la investigación, difusión y experimentación del trabajo en cerámica; imparte conferencias sobre sus especialidades y es asesora de proyectos de arte, diseño y cerámica.
Su obra, realizada mayormente en cerámica, se mueve dentro de los referentes más influyentes del arte contemporáneo: cultura de masas y objeto cotidiano. En el primer caso, por abordar temas relacionados con la realidad globalizada y mediática, y la relación entre hábitos de consumo y medios de comunicación. En el segundo caso por la redefinición de objetos industriales y “encontrados”, en cuya huella se aprecian los readymades de Duchamp y la Caja Brillo de Andy Warhol.
Los resultados son reconstrucciones gráficas y tridimensionales que nos hablan desde lo particular de lo social. Se trata de piezas que exploran la transformación de la obra de arte en una especie de arqueología del intercambio social y cultural contemporáneo, que nos invitan a pensar sobre las funciones del arte, como dispositivo de análisis y reflexión sobre prácticas sociales (como el consumismo), a la vez que se torna en mercancía dentro de las sociedades globalizadas.